.

03 febrero 2010

Trabajo

A medida que creces descubres que el trabajo, de una u otra clase, ocupa cada vez más tiempo de tu vida. El día escolar se hace más largo; las tareas para casa se vuelven más difíciles y te llevan más tiempo. Tus padres te piden que te hagas cargo de más trabajos en la casa.



Vas descubriendo que el trabajo es un hecho necesario e inevitable de la vida. Y vas aprendiendo que, en términos generales, nadie hará el trabajo por ti. Los primeros colonos ingleses de América también aprendieron esta lección. Muchos de ellos eran “caballeros” que en su vieja patria no estaban acostumbrados al trabajo duro, y se llevaron sus costumbres consigo a Jamestown, Virginia. No estaban demasiado motivados para el trabajo hasta que su líder, el capitán John Smith, decretó una nueva ley. Aquellos que no colaborasen no recibirían una parte de los alimentos de la colonia. Dicho de otro modo, si no trabajaban, no comían. De pronto, muchas personas se motivaron sobremanera.

A medida que pasas más tiempo trabajando, tienes menos tiempo para jugar, claro está. No te alarmes. Eso no quiere decir que la vida sea menos divertida. De hecho, si enfocas el trabajo de la forma adecuada, acontece lo contrario. Tu vida será más rica, más llena y, sí, más divertida. Eso se debe a que el trabajo nos aporta toda clase de compensaciones. Obviamente puede conllevar una compensación económica, pero no siempre es así. También se apunta a la satisfacción que da el trabajo bien hecho. Pocas experiencias hay más gratificantes que esa satisfacción, y aquellos que no la experimentan se pierden una de las mejores partes de la vida.

La actitud que tomes respecto a tu trabajo es de suma importancia, tanto en cuanto a hacer bien el trabajo como a si disfrutarás de ello, o no. El trabajo puede realizarse a conciencia o con descuido, con alegría o de mal humor. Depende de ti. El error que comente mucha gente es no darse cuenta de que normalmente no es el trabajo en sí, sino la actitud con que se afronta, lo que hace que sea una buena o una mala experiencia.

Otro error que suele cometerse es intentar evitar el trabajo por creer que la vida será de algún modo mejor sin él. Lo cierto es que la mayoría de las personas encuentra aburrida la vida si no trabaja. Una vida sin trabajo hace que la mayoría de la gente se considera inútil. El trabajo dignifica.

Desde luego, hay trabajos que son simplemente desagradables, preferiríamos no tener que hacerlos, pero no tenemos otra opción, así que lo mejor es ponerse manos a la obra y acabarlos enseguida. Sin embargo, incluso así, hay una importante lección a tener en cuenta; ya que la vida está llena de trabajo, es preferible-siempre que se pueda- escoger un tipo de ocupación que nos guste o que incluso amemos.


No hay comentarios: